14.9.11


Nada de lo construido hasta hoy nos pertenece, ni tampoco su ilusión. Sólo hay vientos y       cenizas de nuestra fiebre, nuestro fuego y nuestro sol, y un mundo lejos, separado por dos orillas. Una luz resplandeciente, una sola caída y un solo rencor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario