XXIII
Como un torpe actor sobre la escena
Que por miedo, olvida su parte,
O como un iracundo en el cual desborda la cólera,
Cuyo exceso de fuerzas debilita su propio corazón,
Así yo, por miedo de confiar, olvido decir
La exacta ceremonia del ritual de amor,
Y en la propia fuerza de mi amor desfallezco
Bajo el excesivo peso de mi propio amor.
Oh, deja que mis libros sean la elocuencia
Y los mudos heraldos de mi parlante pecho;
Que imploren ellos amor, y esperen recompensa
Más que la lengua que mejos se haya expresado.
Oh, aprende a leer lo que el silencioso amor ha escrito: El oír con los ojos corresponde a la agudeza sutil del amor.
William Shakespeare
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